Seguimos navegando en nuestro viaje a Ítaca. Cada día que pasa el azul mar nos trae nuevas experiencias que se mezclan con las viejas rutinas, ese va y ven del oleaje que es capaz de marearnos unas veces, y relajarnos otras. Es interesante comprobar cómo con el paso del tiempo vemos las cosas de una forma mas sosegada, mas calmada, mas madura quizá. Aún manteniendo unas metas que nos fijamos tiempo atrás y sabiendo que son a largo plazo, vemos que el camino, poco a poco, somos capaces de recorrerlo. Eso nos refresca, nos acaricia el rostro como si de una leve brisa se tratase. Una brisa azul que nos lleva acompañando desde el inicio de este curioso viaje hacia Ítaca... con ganas, con muchas ganas de disfrutar del viaje y sin dejar de creer que algún día, llegaremos :)
Compadezco la sublime imbecilidad de aquellos que parecen ir en busca de la bronca, de aquellos para los que sus estúpidos problemas representan la soga del verdugo. Compadezco la nulidad cerebral de aquellos que son incapaces de mirar de frente y buscan refugio en el pasado. Compadezco a todos esos gilipollas preocupados de una forma enfermiza por el día de mañana y compadezco su ignorancia también, pues no hay un mañana, hay un hoy que va tremendamente rápido. Compadezco a los ciegos feligreses que basan su evolución en la fe y creencia de un dios que nunca ha creído en ellos. Compadezco a los submentales convencidos de que la esencia son tus pertenencias, ególatras estúpidos y vanidosos, gusanos miserables incapaces de ver en el problema del otro una ayuda a si mismos. Compadezco a los que aprovechan su posición para menospreciar a otro, sórdidos prepotentes inservibles para algo interesante. Mentes oxidadas, almas no cultivadas, metas efímeras, imbéciles insulsos, payasos de la tontería, obtusos cabezones, tristes corazones.
Las llaves de la ciudad prohibida se entregan a quien no las pide, se le niegan a quien las reclama. Los habitantes confunden con estrellas las luces de neón, hacen trampas al póquer y callan mas de lo que dicen. Ladrones de besos y secuestradores de sueños que se entregan al deseo y a las ataduras del antojo. Todo lo que tienen, que es nada, lo entregan a su sombra. Todo lo que saben se lo enseñó el olvido en largas conversaciones con la luna como juez. En la ciudad prohibida vivimos sin complicaciones, alimentándonos de amistad y risas y jugando con las aves de paso... Duplas que se convierten en ternas cuando menos te los esperas. Con elegancia y generosidad, escogiendo el camino en las amplias explanadas de la mitad del viaje, vivimos los días de la forma que la madurez nos ha enseñado, reinventándonos cada noche....like a rolling stone .....Oyendo Sabina ... :)
La vida se compone de etapas, y éstas se maquetan en dípticos. Cuando termina una, de inmediato comienza otra. Es más, me atrevería a decir que mientras una se está cerrando, hay otra que está naciendo. Unas nos sorprenden, otras pasan casi desapercibidas, las hay fruto de nuestro trabajo, las hay fruto de nuestro actuar... pero todas, absolutamente todas, son nuestras.Disfrutémoslas :)
En muy contadas ocasiones publico un vídeo en el Living. Creo que las ideas, reflexiones, conceptos o pseudoteorías que quiero exponer, requieren del lenguaje propio al que las suscribe. Por deseo del azar, hay veces que descubro pequeñas y brillantes esmeraldas verdes en el sendero y me veo en la obligación y necesidad de compartirlas. Es el alma de todo este rincón, la manera de ver y hacer las cosas, el trabajo diario mas costoso y gratificante a la vez. Es, en esencia, la meta del camino.
El calendario siempre avanza, no se detiene ni por nada ni por nadie. Tampoco es algo que deba preocuparnos pues no deja de ser algo que no existe por sí mismo, solo existe en nosotros, es un invento propio.Independientemente de esto, de cada uno depende que no pase por delante de nuestros ojos sin ser parte él. Participar y disfrutar de cada momento nos vale para que dentro de un tiempo, no venga a nosotros la idea de "no aproveché el día a día, perdí oportunidades, no me daba cuenta de los buenos momentos que eran"
Como dijo el de Úbeda, nadie se ha muerto por ir sin dormir una vez al currelo. Respétate a tí mismo y a los demás,pero atrapa todos y cada uno de esos trenes que pasan por delante, termina con amaneceres en descampados, vive comedias absurdas, comete excesos, vuelvete un pecador, olvídate del reloj y olvídate de falsas morales, purgate con alcohol de quemar y con gente de verdad. Hay veces en que un hombre tiene que saber decir "pero que coño!".
